De acuerdo con la Fundación Oswaldo Cruz (Fiocruz), la bacteria inoculada a los mosquitos modificados reduce la proliferación de este mosquito y el contagio de virus. La iniciativa surge como parte del proyecto Eliminar el Dengue: Desafío Brasil (EDB), el cual busca ampliar de manera el área de liberación de los mosquitos en la ciudad de Río de Janeiro.

La liberación a gran escala de mosquitos modificados genéticamente beneficiará a 10 barrios de Ilha do Governador, en la zona norte de Río de Janeiro. El objetivo final es abarcar toda la región, desde los barrios céntricos a las áreas de la zona norte y sur de la ciudad. Las medidas se llevarán a cabo hasta finales del próximo año, cuando se prevé la liberación de unos 2 millones de mosquitos, en beneficio de unos 2,5 millones de residentes.

La presidenta de la Fiocruz, Nísia Trindade Lima, dijo durante la liberación de los mosquitos que estos esfuerzos forman parte de un plan más ambicioso para "eliminar enfermedades transmitidas por el Aedes aegypti”.

Para Luciano Moreira, investigador de la Fiocruz y responsable del programa, solo será posible hasta dentro de 3 a 5 años medir con precisión el alcance, impacto y los beneficios del uso de los mosquitos modificados genéticamente. El experto resalta que la población también desempeña un papel crucial en el plan.

"Es muy importante que las personas tomen conciencia de que tienen que hacer su parte. Hay que cuidar de los patios, eliminar los criaderos y no dejar contenedores con agua estancada en donde se proliferen zancudos", explica Moreira.