Tal y como señalan desde la universidad, la hemoglobina presbiteriana se descubrió en Nueva York en 1978. Según las investigaciones realizadas, este tipo de hemoglobina se transmite genéticamente y provoca que la sangre tenga baja afinidad por el oxígeno, lo que da lugar a una anemia moderada.

El doctor Allan Pernudi, profesor del Departamento de Bioanálisis Clínico del Laboratorio de Biología Molecular del Instituto Politécnico de la Salud Luis Felipe Moncada, ha explicado que la menor presentaba un cuadro de anemia sin un diagnóstico definido, por lo que requirieron la ayuda de otros países para analizar este extraño componente de la sangre.

Al no disponer de la tecnología necesaria para analizar la muestra de hemoglobina, las autoridades de Nicaragua enviaron la muestra a Costa Rica, que tampoco pudo estudiarla al no disponer de un patrón de hemoglobina conocido. Finalmente fue la Universidad de Boston, en Estados Unidos, la que hizo cargo del análisis y quien les trasladó que se trataba de hemoglobina presbiteriana.

Tras confirmar que se trata de hemoglobina presbiteriana, se ha acordado realizar una prueba al padre ante la sospecha de que haya podido ser el transmisor. Con este caso, Nicaragua se convierte en el primer país de Latinoamérica y el Caribe en reportar un paciente con la citada hemoglobina.