La cirugía intrauterina fetoscópica es una ténica mínimamente invasiva.

La primera cirugía intrauterina fetoscópica en Perú se ha realizado a un bebé con espina bífida. Tal y como informa el Ministerio de Salud (MINSA), la intervención se ha realizado en el Instituto Nacional Materno Perinatal (INMP). Walter Ventura, médico especialista en cirugía fetal del INMP ha explicado que este centro es el segundo de Latinoamérica en realizar una intervención de este tipo.

La cirugía intrauterina fetoscópica permite poner a salvo la vida del bebé y de su madre, explica el MINSA. Según el ministerio, cuando se toca el útero existe un riesgo de parto prematuro. Si se opta por una intervención tradicional, se tiene que hacer una cirugía abierta a la madre y existe el peligro de adelantar el parto, lo cual impide el desarrollo completo del bebé en el vientre, según ha detallado Ventura.

Técnica mínimamente invasiva

Los pacientes de espina bífida se caracterizan porque los huesos de la columna no se cierran. La mayoría de los bebés que nacen con espina bífida desarrollan hidrocefalia. Además, pueden tener problemas para caminar, dificultad para defecar e incontinencia urinaria. La cirugía intrauterina fetoscópica permite ingresar en la cavidad uterina de la madre a través de agujeros milimétricos. Esta técnica se sirve de una cámara de alta definición y es mínimamente invasiva. Esto hace posible intervenir al bebé y salvarle la vida sin abrir el útero de la madre.

El Ministerio de Salud recuerda que estos problemas se pueden presentar en cualquier mujer embarazada. Por este motivo, recomienda a las gestantes a asistir periódicamente a sus controles prenatales. Asimismo, aconseja consumir ácido fólico y realizarse las ecografías indicadas por el médico especialista.

La cirugía intrauterina fetoscópica la realiza un equipo especializado y multidisciplinar. El MINSA destaca que esto permite lograr mejores resultados en el bebé y, sobre todo, con el menor riesgo para la madre. Tal y como asegura el MINSA, el INMP viene mejorando la supervivencia de los recién nacidos desde 2014. Gracias al diagnóstico temprano puede corregir este tipo de enfermedades congénitas.