La reducción de nacimientos en Brasil entre 2015 y 2016 se debe, en gran parte, al virus del Zika. Así lo ha puesto de manifiesto un estudio publicado en Proceeding of the National Academy of Sciences que afirma que la llegada del virus a Brasil provocó que hubiera en el país 119.095 nacimientos menos de los previstos en esa etapa.

Estos resultados se obtuvieron después de que los investigadores analizaran el banco de datos brasileño desde septiembre de 2015. La microcefalia es uno de los problemas asociados al virus del zika y una de las causas por las que miles de parejas brasileñas aplazaran su deseo de tener hijos para evitar que el bebé sufra la enfermedad.

Los datos estudiados por los investigadores fueron la fertilidad, mortalidad infantil y complicaciones en el aborto desde 2010 hasta 2016. Según señala la agencia EFE, el aborto no está permitido en Brasil, a no ser que exista una amenaza para la salud de la mujer. La reducción de nacimientos en Brasil se observó en los estados del noreste y sudeste, donde se presentaron el 70% de los casos de síndrome de zika congénito en recién nacidos.

Los investigadores creen que la epidemia de zika y su divulgación están relacionados con la reducción de nacimientos en Brasil. La caída de la natalidad empezó a acentuarse en abril de 2016, con una disminución del 0,05%, según el estudio. Además de esto, los científicos consideran que es probable que haya habido un aumento en los abortos seguros.

Para alcanzar estas conclusiones, los investigadores también tuvieron en cuenta otro informe realizado en Brasil que asegura que entre marzo y junio de 2016 el 18% de las mujeres brasileñas que viven en la región del noreste pasaron a utilizar anticonceptivos. Otro factor que contribuyó a la reducción de nacimientos en Brasil fue la crisis económica que vivió el país entre 2015 y 2016, señala EFE.

Debido a la epidemia del virus del zika sufrida por Brasil la OMS (Organización Mundial de la Salud) declarase en 2016 que la enfermedad era una amenaza mundial para la salud pública. Los gobiernos de América Latina llegaron incluso a recomendar a sus residentes que se abstuvieran de tener hijos por un periodo de 6 meses a 2 años.