En este sentido, la ministra de Salud ha avanzado que el Instituto de Salud Pública y el ministerio trabajan en la regulación que establezca las líneas de actuación. El debate sobre cómo regular la conservación de células madre se ha reabierto tras la quiebra de una clínica privada en la capital chilena que mantenía en conservación células madre.

Tal y como reconoce la ministra de Salud, esta clínica fue el primer banco. “Contaba con autorización sanitaria, pero para el procedimiento específico”, señala Carmen Castillo. El ministerio estima que en la actualidad operan 9 bancos de células madre en el país y al menos 45.000 personas han ocupado sus servicios.

El hecho de no regular la conservación de células madre ha provocado que proliferen tratamientos sin sustento científico, asegura. Rodrigo Mardones, director del Centro de Terapia Celular de Clínica Las Condes, denunció hace unos meses que los tratamientos ofrecidos por estos bancos no han sido probados ni publicados en revistas científicas.

La novedad de este tipo de terapias es uno de los motivos por los cuales se explica esta falta de regulación, asegura la jefa de la Agencia Nacional de Medicamentos del Instituto de Salud Pública de Chile, Pamela Milla.