Los brotes de dengue en el Caribe se producen, con una mayor probabilidad, después de un periodo de sequía seguido de lluvias intensas meses más tarde. Así lo revela un modelo climático desarrollado en un estudio en el que ha participado el Instituto de Salud Global de Barcelona (ISGlobal) y que recoge la agencia SINC.

Esta nueva herramienta, cuyo desarrollo ha impulsado la Fundación Bancaria La Caixa, permite predecir el impacto de las sequias y las precipitaciones extremas sobre el riesgo de brotes de dengue en el Caribe. En los últimos años, señala SINC, esta región se ha enfrentado a un gran número de brotes de enfermedades transmitidas por el mosquito Aedes (dengue, chinkinguña y zika).

Según detalla el estudio, la sequía provoca que en las viviendas prolifere el número de recipientes con agua, lo cual favorece que se crie este tipo de mosquito. No obstante, pocos estudios científicos han examinado los efectos de la sequía prolongada en la transmisión del dengue.

Este estudio internacional ha desarrollado un modelo estadístico capaz de predecir brotes de dengue en el Caribe. La metodología se ha basado en estudios desarrollados para Brasil y Ecuador. Partiendo de los datos de temperatura y precipitaciones, los autores crearon un modelo que predecía los casos mensuales de dengue entre 1999 y 2016.

Los resultados sobre este modelo para predecir brotes de dengue en el Caribe se han recogido en la revista Plos Medicine. Las conclusiones destacan que este modelo detectó con éxito los periodos con brotes de dengue en el Caribe. Tal y como subraya el estudio, las epidemias se producen en periodos de sequia seguidos de una combinación de condiciones cálidas y precipitaciones intensas 4 o 5 meses después.

Gracias a esta herramienta los investigadores pueden predecir los brotes de dengue en el Caribe con antelación, explica SINC. La autora principal del estudio, Rachel Lowe, indica que “este es el primer modelo estadístico diseñado para tener en cuenta el impacto combinado de la sequía y la lluvia en el riesgo de enfermedad”. “Esto es importante ya que el cambio climático está contribuyendo a sequías y huracanes más intensos y frecuentes en la región del Caribe”.

En su opinión, el modelo estadístico será de gran ayuda para las políticas de salud pública, puesto que permitiría planificar intervenciones para reducir el riesgo de dengue y otras enfermedades transmitidas por mosquitos. Este modelo, concluye la agencia SINC, contribuirá a crear un sistema de alerta temprana en todo el Caribe.