Toneladas de insumos y medicamentos caducados, compras millonarias sin respaldo, falsificación de órdenes de compra y déficit de recursos para la adquisición de nuevos fármacos: es el escenario que el ministro de Salud de Paraguay, Julio Mazzoleni, dice haber hallado tras la toma de posesión del cargo en el mes de agosto. Según él mismo ha denunciado en un informe y una rueda de prensa, “el diagnóstico de la Salud Pública paraguaya es crítico y se encuentra en estado de emergencia”.

Según el mandatario de Paraguay se han detectado una serie de “planificaciones ficticias basadas en datos no certeros, decisiones difíciles de explicar y priorizaciones que no se corresponden con las necesidades más críticas de salud”. Entre estas irregularidades se cuentan más de 10 toneladas de productos caducados, incluidos fármacos oncológicos y antibióticos de uso común.

Según el informe, cuyos datos publica Xinhua, el gasto destinado a la compra fármacos se había estimado en 12 millones de dólares hasta finales de 2018; sin embargo en caja se contabilizaron solo 900.000. La deuda del Ministerio de Salud de Paraguay supera actualmente los 250 millones de dólares y arrastra una deuda, sin respaldo presupuestario, de 500 millones de dólares. Los compromisos de pago se adquirieron, según Mazzoleni, entre 2015 y 2018, durante la gestión del ministro Antonio Barrios y el gobierno de Horacio Cartes.

La gestión de basuras patológicas es otro de los grande problemas de Salud Pública que preocupan a Mazzoleni. Según cifras de su ministerio, existen más de 1.500 establecimientos de gestión en Paraguay, sin embargo, solo 360 cuentan con las garantías necesarias y, únicamente 5 están funcionando. Algo menos preocupante es la situación de las Unidades de Salud Familiar (USF), puesto que el 89% cuenta con infraestructuras suficientes y el otro 20% ofrece un servicio “aceptable”.

El ministro se Salud de Paraguay ha ordenado la realización de una “auditoría forense” a todos los documentos y la apertura de un sumario interno sobre las supuestas irregularidades. Mazzoleni ha informado de la instalación de una mesa de trabajo permanente con el Ministerio de Hacienda para trabajar en una “reingeniería financiera que permita subsanar las necesidades más urgentes”.