El abanico de la trata de seres humanos es muy amplio y abarca desde la prostitución infantil hasta el tráfico de órganos. “En todos estos procesos está presente el médico”, ha asegurado el doctor Juan José Rodríguez Sendín, vicepresidente de CONFEMEL, en un debate con la presidenta del Colegio Médico de México, la doctora Mirian A. López Basilio.

Tal y como ha destacado Juan José Rodríguez Sendín, vicepresidente de CONFEMEL, cuando se habla de trata de seres humanos “tendemos a centrarnos solo en un aspecto”. Uno de los objetivos de la trata de seres humanos es la adopción ilegal. “Una zona del mundo saca niños y otra los recibe”. No obstante, esto es solo una parte, afirma. La prostitución infantil también se sirve de la trata de seres humanos; la esclavitud y cierto tipo de tareas que sirven a la explotación laboral.

El 85% de las personas que se someten a trata son mujeres y muchas de ellas, son explotadas sexualmente, ha denunciado Rodríguez Sendín. “España”, ha continuado, “es el primer prostíbulo de Europa”. Estas mujeres acaban deteriorándose y regresando a sus países de origen donde puede aparecer otro mecanismo de trata: extracción ilegal de algún tipo de órgano. “El abanico de la trata es muy amplio”, lamenta el vicepresidente de CONFEMEL. Sin embargo, “España está liberada del tráfico de órganos”. “Nuestro sistema, a través de la ONT, no permite hacerlo”.

Por su parte, la doctora Mirian A. López Basilio ha señalado que en México las autoridades gubernamentales y sanitarias han hecho esfuerzos para promover la cultura de la donación de órganos. “Lamentablemente”, ha continuado, “en México no hemos obtenido los resultados esperados”. Existe una estadística muy baja de personas que otorgan la facultad de la donación de órganos, ha explicado la presidenta de los médicos mexicanos.

La presidenta del Colegio Médico de México ha coincidido en que las mujeres son las más afectadas por varias razones: la propia cultura de los países y el hecho de ver a la mujer como alguien inferior al hombre. La doctora López Basilio ha recordado que hace un par de décadas hubo una oleada de casos de mujeres desaparecidas que, posteriormente, fueron encontradas sin órganos. Ante esta situación, México promovió una estrategia: el sistema Amber. Se tomaba una muestra de saliva de las jóvenes en las escuelas de secundaria para tener una base de datos para realizar un rastreo si desparecían.