Se trata, según ha explicado, de reglamentar establecimientos para la venta de la marihuana medicinal que garanticen las mismas condiciones de seguridad, controles de calidad y aspectos sanitarios que las farmacias. La apertura de estos comercios específicos se realizará de forma conjunta con la dispensación de esta sustancia en farmacias, afirma la DPA.

Sin embargo, la venta de marihuana medicinal por estos canales será más ágil, ha detallado el prosecretario de la presidencia, ya que no estarán condicionados por el sistema financiero. Esta iniciativa será provisional hasta que se regularice la situación, ha aclarado. Las trabas por parte del sistema financiero surgieron, según destaca la DPA, desde las sedes centrales de algunos bancos estadounidenses.

Roballo ha explicado a la DPA que “en los últimos tiempos, la banca internacional con sede en Estados Unidos entendió que la venta legal de marihuana medicinal en farmacias se transformaba en una amenaza real que podría implicar multas, quitar licencias para operar e, incluso, sufrir procesos ante la justicia”.

La venta legal de marihuana medicinal en Uruguay se inició el pasado mes de julio. Sin embargo, los problemas en la distribución surgieron a mediados de agosto cuando algunos bancos comenzaron a cerrar las cuentas de farmacias distribuidoras, lo que provocó un impacto en el recién creado negocio, explica la agencia de noticias. El número de clientes registrado por el Gobierno de Uruguay asciende a los 13.555.