Plátanos con sida, ajo chino tóxico, las traqueotomías con bolis bic o el virus del machupo en el paracetamol son solo algunos de los bulos de salud que las redes sociales contribuyen a difundir y multiplicar. Diferentes expertos en medicina, enfermería y farmacia han debatido sobre este tema durante el XIV Congreso de la Asociación Nacional de Informadores de la Salud (ANIS) celebrado este fin de semana en el Hospital Vall d´Hebron de Barcelona.

“Los bulos en salud solo se generan por 3 motivos: hacer daño, vender la moto o generar alarma social”, resume la cazabulos Marian García durante la mesa redonda Infoxicación en salud y su relación con las fake news, a la que asistió MedLab.email.

“Los bulos en redes sociales tienen un código muy claro, buscan impresionar; por eso, para contrarrestarlos hay que dejar de lado el despotismo ilustrado y empezar a pensar como millennial”, recomienda la farmacéutica. “El bulo gusta, pero el contrabulo también puede gustar”, asegura la blogera, que no duda en utilizar y recomendar, tanto a periodistas como a profesionales de la salud, formatos como Instagram o Youtube para comunicar ciencia.

 

“Todo lo malo que tiene la libertad de información en redes sociales, lo tiene de bueno”, asegura García, “muchas veces algún cazabulos se entera de que se va a celebrar una charla sin rigor científico, la comunidad presiona y, a veces, hasta logran que se cancele”, ejemplifica la autora de boticariagarcia.com. “La verdadera lástima es que dependamos de 4 Don Quijotes para defender la veracidad”. En este sentido, el doctor Edgardo Kaplinsky señaló que “el problema de la lucha antibulos es que no es una lucha oficial; muchas veces el gobierno no reacciona”.

Otras veces, “son los propios profesionales sanitarios los que contribuyen a crear y difundir los bulos en redes”, secunda la vicepresidenta de la Sociedad Española de Medicina de Emergencias (SEMES), Esther Gorjón. “Los bulos en salud, y sobre todo en emergencias, surgen cuando hay una laguna informativa”, considera la enfermera, que compartió con la audiencia el top 10 de los bulos en emergencias; entre ellos las falsas peticiones de voluntarios o donantes de sangre que, muchas veces, colapsan los servicios y resultan contraproducentes.

La Asociación Nacional de Voluntarios Digitales de Emergencias (VOST), de la que Gorjón es miembro activo, trabaja para detectar y neutralizar bulos y rumores en redes y para viralizar los mensajes de las cuentas oficiales. En esta misma línea, los ponentes de la mesa presentaron al público la labor de la plataforma #SaludSinBulos, y las conclusiones del II Informe EHON (eHealth On).

Los bulos logran más de retuits

Según el informe, elaborado por profesionales sanitarios, pacientes y comunicadores de salud durante el II Congreso de eSalud celebrado en noviembre, una de cada 3 noticias falsas toca temas de salud. “Los bulos en redes sociales consiguen hasta un 70% más de retuits que las noticias verdaderas”, señala el doctor Frederic Llordachs. “El problema de las pseudociencias es el proxelitismo; que se lucren”, denuncia el cofundador de Doctoralia, “no se trata tanto de que uno crea un bulo o no; sino de que intente venderlo y convertir a la gente”, explica.

“La atención sanitaria ha perdido la parte humana, tratamos a los pacientes como si fueran vacas y al final creen que les han funcionado las flores de Bach cuando lo que `funciona´ es que ese señor ha estado escuchándolos media hora”, admite Marian García. “Es evidente que la parte emocional es importante para la gente, si podemos utilizar esa sugestión lograremos que confíen en nosotros, que somos profesionales, y no en los bulos que les llegan”, sugiere.