Las compañías pueden alegar desde ahora razones religiosas o morales para dejar fuera esta cobertura, lo que podría afectar a millones de mujeres que acceden de manera gratuita a los anticonceptivos. Según indican fuentes del Departamento de Salud, las empresas que se acojan a esta nueva medida no tendrán que hacer ninguna solicitud al Gobierno, sino que solo tendrán que notificárselo a las empleadas.

El control de la natalidad fue incluido por Obama en la reforma sanitaria que hizo en su primer mandato, la que popularmente se conoce como Obamacare y la cual ha sido desde entonces uno de los grandes caballos de batalla de los republicanos.

Los conservadores, sin embargo, no han logrado derogarla aún en el Congreso pese al apoyo de Trump para hacerlo. El paso dado por el mandatario y su administración es uno más en el desmontaje del legado de Obama y un movimiento ideológico. Grupos religiosos exigían desde hace tiempo el final la cobertura gratuita de anticonceptivos en los planes de salud.

"Se trata de derechos humanos básicos y no de peones en un tablero de ajedrez político", manifestó el Partido Demócrata en un comunicado. "No dejaremos nunca de luchar para asegurar que la contracepción sea asequible y accesible".