El uso de biosimilares podría suponer un ahorro de 2.000 millones de euros para el servicio sanitario entre 2017 y 2020, según apunta el Ministerio de Sanidad, Servicio Sociales e Igualdad. El dato ha sido revelado durante la presentación de la segunda edición del Libro Blanco de los Medicamentos Biosimilares en España: Innovación y Sostenibilidad, en la sede del ministerio. “Estas publicaciones proporcionan información, debate y crítica para hacer el uso de los biosimilares cada vez más posible”, ha dicho Javier Castrodeza, secretario general del Ministerio de Salud.

“Nos centramos mucho en el mensaje de ahorro, pero lo más importante de los biosimilares es que podemos conseguir una atención sanitaria para muchos más pacientes”, ha señalado Alvaro Hidalgo, profesor titular de Fundamentos y Análisis Económicos de la Universidad de Castilla La Mancha. Los autores del libro han opinado que los biosimilares han llegado a España para quedarse, y que se necesita información y formación sobre estos fármacos, “ya que pacientes y administraciones aún los confunden con genéricos”.

Según han explicado los expertos, la publicación busca orientar a todos los actores involucrados en el uso de los biosimilares, además de poner en manifiesto su capacidad de mejora de la accesibilidad de los pacientes a terapias biológicas. El libro aboga por consensuar un marco regulatorio que atienda a las particularidades de los medicamentos biosimilares. “Hemos redactado el libro desde un punto de vista multidisciplinar, tanto farmacológico como dirigido a los pacientes”, ha subrayado Miguel Ángel Abad, miembro del Comité de Expertos de Biosimilares de la Sociedad Española de Reumatología (SER).

Los autores han destacado que la publicación analiza el cambio de paradigma que ha supuesto la llegada de los biosimilares a la práctica clínica, así como sus aplicaciones en el sistema sanitario en cuanto al acceso, innovación y sostenibilidad que ofrecen. “La formación e información de los técnicos ha tenido un cambio de actitud. Cada vez hay más confianza hacia los similares, aunque aún faltan datos sobre los nuevos fármacos que están en desarrollo”, subrayan los expertos.

Los médicos han indicado que la incorporación de los biosimilares al arsenal terapéutico tiene repercusión en la práctica clínica, en la calidad de vida de los pacientes y en el sistema sanitario. Los expertos han subrayado que estos fármacos fomentan la competencia e incentivan la investigación y el desarrollo de soluciones de última generación. Los biosimilares son tratamientos biológicos que reproducen los atributos fisicoquímicos de los principios activos de un medicamento biológico concreto, por eso, serían especialmente utiles para enfermedades complejas como el cáncer, según los autores.