Los disruptores endocrinos son sustancias químicas que pueden interferir con el sistema hormonal. Varios estudios científicos apuntan a que pueden causar tumores cancerosos, defectos al nacer y una serie de dolencias relacionadas con el sistema reproductivo.

El amitrol es ampliamente utilizado en 10 países de la Unión Europea, en la agricultura industrial. Sin embargo, tal y como adelanta The Guardian, un análisis de la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) encontró que dicho compuesto actúa como “disruptor endocrino pudiendo dañar a niños no nacidos, además de tener efectos tóxicos sobre el tiroides y órganos reproductivos”.

Por otra parte, según informa dicha publicación, la EFSA también recomienda que el también herbicida isoproturón sea clasificado como tóxico con efectos endocrinos que afectan a la fertilidad. La EFSA matiza que la literatura científica disponible indica que dicho pesticida, vendido en 22 países de la Unión Europea, tiene propiedades antiestrogénicas y antiandrogénicas.

De hecho, a principios de este año, el Tribunal de Justicia Europeo dictaminó que la Comisión Europea había actuado ilegalmente al no publicar los criterios para la identificación de disruptores endocrinos.