La huelga dio comienzo en diciembre, cuando 5.000 profesionales del Servicio Público de Salud abandonaron los hospitales y salieron a las calles para protestar por sus condiciones laborales. La huelga ha contado con un amplio apoyo entre la población ante las dificultades económicas que representa para ellos acudir a la sanidad privada.

Algunos centros del sector privado mostraron su apoyo a los médicos del servicio público con el cierre de sus instalaciones durante una jornada de 48 horas. Las protestas más multitudinarias se han llevado a cabo en Nairobi, capital del país, aunque también hubo grandes movilizaciones en otras ciudades kenianas, como Kisumu, en el oeste del país.

La huelga se convocó tras el fracaso del diálogo entre los sindicatos y el Ministerio de Salud y conllevó la detención de varios médicos. En ese momento y, dirigidos mayoritariamente por distintos sindicatos, centenares de personas se concentraron frente al Tribunal Supremo para mostrar su solidaridad con los médicos. “Ninguna negociación mientras los médicos estén en prisión” o “en realidad es el Ministerio de Salud el que está en huelga. No los médicos”, fueron las proclamas de aquella concentración.