El presidente se mostró sorprendido ante la posición de McCain. "Su última campaña giró en torno a reemplazar y rechazar el Obamacare y ahora decide hacer otra cosa", dijo Trump en Huntsville, Alabama, en el marco de un acto de campaña del senador Luther Strange. El mandatario dijo haber tenido en sus manos una lista de 10 senadores republicanos que votarían en contra de dar marcha atrás con la reforma, pero aseguró que en esa lista no estaba McCain.

El jefe de la Casa Blanca ha colocado este tema entre las máximas prioridades de su administración, pero los representantes de su propio partido en el Congreso y el Senado han impedido hasta ahora que obtuviera el apoyo necesario. El último intento motorizado por los senadores Bill Cassidy y Lindsey Graham debía ser llevado a votación la semana próxima, pero tras el anuncio de McCain su destino es incierto.

Los republicanos apenas pueden permitirse perder un solo voto más a favor del proyecto, para poder enfrentar en número a la minoría demócrata en la cámara. Al menos otros 2 senadores amagaron con votar en contra de la medida.

"Si apelo a mi consciencia no puedo votar a favor de la propuesta Graham-Cassidy", dijo McCain en un comunicado en el que agregó que los legisladores no intentaron buscar una solución bipartidista y que tampoco se han analizado los costos del proyecto de ley.