Esta son algunas de las conclusiones incluidas en la VIII Encuesta de Percepción Social de la Ciencia, presentada por el director general de la Fundación Española para la Ciencia y la Tecnología (FECYT), José Ignacio Fernández Vera, y la secretaria de Estado de I+D+i, Carmen Vela. La encuesta bianual, basada en 6.357 entrevistas realizadas en todas las comunidades autónomas, revela que 4 de cada 10 españoles está muy interesado por la ciencia, frente a un 30 % que está poco o nada interesado, la mayoría porque "no la entiende".

Analizada al detalle, la encuesta muestra que el interés por la ciencia sigue teniendo importantes sesgos de edad y género, aunque se van recortando. Desde los últimos datos, hace 2 años, el interés de las mujeres por la ciencia ha subido un 38,4 % (hasta el 13,7%), lo que unido a leve descenso de interés de los hombres (del 20 al 18%), hace que la brecha de género se haya recortado a la mitad, aunque habrá que esperar hasta la siguiente encuesta para ver si la tendencia se consolida o es puntual.

En cuanto al gasto público, los españoles consideran prioritario aumentar el presupuesto de la sanidad, educación, pensiones, vivienda y ciencia, al tiempo que 2 de cada 3 estaría dispuesto a hacer donaciones para la ciencia. Frente a la encuesta anterior, 7 de cada 10 españoles saben que los antibióticos curan infecciones por bacterias, que la Tierra gira alrededor del Sol o que los humanos nunca han convivido con dinosaurios, una cifra mucho mayor que otros años y que FECYT atribuye a los cambios realizados a la hora de hacer las preguntas.

Interés por la ciencia

Los que no pierden curiosidad científica son los jóvenes que siguen muy interesados por estos temas (23,1 %), aunque el mayor aumento del interés, en esta ocasión, se ha registrado en el tramo de edad de los 45 a los 65 años. El nivel de estudios también marca la diferencia, y el interés por la ciencia duplica entre los que tienen estudios universitarios frente a quienes solo cuentan con estudios básicos.

Según los encuestados, las aplicaciones científicas más beneficiosas son Internet (65%), la telefonía móvil (62,6%), la investigación con células madre (62%) y los drones (41%), y las que despiertan más recelo son la clonación, la energía nuclear y los transgénicos; persiste un desconocimiento muy importante por el método de extracción de gas y petróleo conocido como fracking.

Los científicos son los profesionales más valorados con una puntuación de  4,22, después de los médicos, los profesores y los ingenieros. En el extremo opuesto están los religiosos (2,19) y los políticos (2,33). La demanda por la información científica se mantiene al nivel de años anteriores, siendo Internet la mayor fuente de información, especialmente a través de las redes sociales como Facebook, Twitter o Instagram (sobre todo Facebook, que es la más usada y la que más crece), y en especial por los menores de 30 años (el 80% de ellos).