Candice Alfano, profesor de la Universidad de Houston, lidera el proyecto que analiza a las personas que trabajen en la Antártida durante largos periodos de tiempo. Aislar a las tripulaciones para recrear condiciones de aislamiento y confinamiento es fácil, pero someterlas a climas adversos tiene más complicaciones porque no son sencillos de encontrar en la Tierra.

El aislamiento y el confinamiento en un ambiente de condiciones extremas forma parte del adiestramiento de los astronautas en la preparación de los vuelos espaciales. La Tierra es el escenario ideal para observar cómo responde el cuerpo humano a distintas condiciones; una de ellas es el proyecto de la NASA en la Antártida.

La Antártida, llamada el Marte Blanco, es un escenario perfecto, según comunicó Lisa Spence, directora del proyecto, porque es difícil salir de allí, lo que afecta a la forma de pensar de los sujetos de estudio.

En el Polo Sur, el 98% del continente es hielo, hay vientos extremos y la media de temperatura es de menos 49 a menos 26 grados, lo que la convierte en la zona más fría de la Tierra. A esto se le añade que durante 6 meses es de noche, por lo que la sensación de aislamiento podría agudizarse.

Mediante este estudio, los investigadores querían conocer con más precisión las fuentes de estrés de los voluntarios. Para analizarlos, tienen que completar unos cuestionarios, proporcionar muestras de saliva y registrar los ciclos de sueño y vigilia mediante un monitor que los controla. Durante el tiempo que permanece en la Antártida, se evalúan los signos psicológicos de estrés.

La idea final del programa es controlar los síntomas que podrían causar un trastorno de comportamiento. La detección precoz y la intervención temprana mejorarían el rendimiento de las tripulaciones, no solo espaciales; también podría aplicarse al personal militar de la Tierra.

Un equipo de cirujanos de vuelo se desplazará a la Antártida para tratar a los voluntarios en ambientes extremos. Estos cirujanos del Johnson Space Center estarán disponibles las 24 horas al día para facilitar la consulta desde la Estación Espacial Internacional una vez empiecen las misiones espaciales. Para ellos, esta experiencia les dará un entrenamiento adicional de cara a la exploración de Marte.