Tal y como destaca PR Newswire, este registro se puso en marcha en 2014 con el objetivo de mejorar la calidad de los exámenes médicos y asegurarse de que los examinadores cumplían con lo marcado por la Federal Motor Carrier Safety Administration (FMCSA).

El informe, realizado por el American Transportation Research Institute (ATRI) y la Mayo Clinic, se ha basado en una encuesta realizada a 900 conductores de vehículos comerciales y 1200 examinadores médicos. El objetivo del análisis ha sido conocer mejor cómo afecta la creación de este registro nacional en las evaluaciones médicas que se realizan en la industria del motor y el transporte estadounidense.

Los resultados de la encuesta mostraron que la mayoría de los conductores (63,3%) reconocieron que los costes del examen médico se habían incrementado y no así la calidad del mismo. Solo un 6,2% reconoció mejoras en la calidad del examen tras la creación del registro. El 26,6% aseguraron que dedicaban 20 minutos o menos a completar el examen médico.

El informe señala que un 5,9% de los conductores no recibió su certificado médico el mismo día en el que se sometió al examen y el 22,6% reconoció que tenía una condición médica que requería tratamiento antes de realizar el examen físico.

Clayton T. Cowl, jefe de la División de Medicina Preventiva y Aeroespacial de la Mayo Clinic ha reconocido a PR Newswire que los resultados del informe ponen de manifiesto la heterogeneidad en cuanto a la calidad de los exámenes médicos. Este especialista ha destacado la falta de seriedad de algunos examinadores médicos que realizan exámenes físicos de mínimos.