El Centro de Astronautas de China (CACh) ha llevado a cabo un entrenamiento de supervivencia en el desierto Badain Jaran, al noroeste del país. Durante la actividad, 15 astronautas chinos han simulado un aterrizaje de emergencia por equipos en el que debían lograr salir de la cápsula por si mismos, reportar su localización y sobrevivir en el desierto 48 horas; todo ello ataviados con los trajes espaciales.

El objetivo del programa, que también ha llevado a cabo experiencias de supervivencia marítima, en selvas y en glaciares, es preparar a los astronautas para desenvolverse zonas hostiles en caso de que su cápsula de reingreso terrestre aterrice lejos del lugar señalado. En esta ocasión, los astronautas chinos han hecho frente las condiciones desérticas de aridez, calor diurno y frío nocturno.

Según informa el subjefe de diseño del CACh, Huang Weifen, y recoje la agencia Xinhua, el entrenamiento en el desierto busca, entre otras cosas, poner a prueba la asignación de suministros de emergencia para que su diseño pueda ser mejorado en el futuro. Según fuentes oficiales, China planea empezar a construir su estación espacial en el año 2020 y garantizar su completo funcionamiento para el 2022.