Según ha informado la Baylor College of Medicine, los investigadores principales de los 10 proyectos becados pertenecen a 9 instituciones de 6 estados estadounidenses (Massachusetts, Florida, California, Carolina del Norte, Kentucky y Texas). Algunos se enfrentan a la investigación biomédica espacial por primera vez.

Los 10 proyectos becados por la Baylor College of Medicine son:

  1. Monitorización metagenómica en vuelo de las infecciones y respuestas del huésped asociadas en astronautas (Universidad de California)
  2. Personalización de las terapias prebióticas para la microbiota intestinal de los astronautas (Universidad de Duke).
  3. Los extremos de la biología minera para nuevas estrategias de resistencia a la radiación espacial (Universidad de Duke).
  4. Cuantificación de la función linfática cervical y cambios moleculares asociados en respuesta a la microgravedad simulada (Institute for Human and Machine Cognition).
  5. Dispositivos gastrointestinales para el suministro in situ a largo plazo de microbios terapéuticos (Massachusetts Institute of Technology).
  6. Creación de capacidades quirúrgicas para el vuelo espacial de exploración (Universidad de Louisville).
  7. Nuevas plataformas de detección de biomarcadores microfluídicos para monitorizar los efectos in vivo de eventos de partículas solares y la radiación de rayos cósmicos galácticos (Wake Forest Institute for Regenerative Medicine).
  8. Descubrimiento de genes y vías de protección contra la radiación humana (Baylor College of Medicine).
  9. Ómics en el espacio: Desarrollo tecnológico para instrumentaciones ómicas y mediciones de biomoléculas (NASA Jet Propulsion Laboratory).
  10. Escáner linfático fotoacústico libre de etiquetas en microgravedad simulada (California Institute of Technology).

Fundado en 2016, el Translational Research Institute de la Baylor College of Medicine forma parte de un consorcio con el Massachusetts Institute of Technology y el California Institute of Technology. Su misión es liderar el esfuerzo nacional estadounidense por traducir la investigación terrestre de vanguardia en estrategias para mitigar el riesgo de la exploración humana del espacio profundo.