“Los alimentos para el Espacio dejarán de ser enviados desde la Tierra, por lo que hay que crear un nuevo tipo de comida que se puede cosechar en una estación espacial”, indica la European Space Agency (ESA). La organización ha comenzado a desarrollar un nuevo prototipo de alimento para el Espacio en las instalaciones de la Universidad Autónoma de Barcelona. El objetivo de la agencia es planificar la alimentación necesaria para una estancia indefinida de los astronautas en el Espacio.

La investigación se lleva a cabo en la planta piloto del Sistema Alternativo de Soporte Microecológico para la Vida de la ESA (MELiSSA), que consiste en el desarrollo de "un miniecosistema aislado en una urna de cristal", señala el organismo europeo. Las tripulaciones de la International Space Station (ISS) deben reaprovisionarse desde la Tierra, pero a medida que se alejan, "este tipo de abastecimiento dejará de ser viable".

Por ello, los ensayos del MELiSSA buscan lograr un "sistema de soporte vital autosostenible, cuyo objetivo es permitir la supervivencia humana en el espacio de forma indefinida". El programa cuenta con la colaboración de 11 países y pretende perfeccionar un sistema de soporte de vida regenerativo que pueda suministrar a los astronautas "el oxígeno, el agua y el alimento que necesiten".

La ESA señala que en mayo se reunirán varios expertos para hablar sobre el proyecto MELiSSA.

El prototipo alberga un circuito con varios compartimentos, un biorreactor alimentado por luz y un cultivo de algas productoras de oxígeno que mantienen vivas y confortables durante meses a "tripulaciones" de tres ratas, el animal escogido para el experimento. "Mientras las algas producen oxígeno y consumen dióxido de carbono, las ratas hacen exactamente lo contrario", expuso la ESA.