Conocer las condiciones físicas y mentales que genera en los astronautas la permanencia en una base lunar es uno de los objetivos del experimento realizado en el Yuegong-1 (Palacio Lunar 1), un simulador en el que han permanecido 4 personas durante 200 días. Se trata de la segunda fase del experimento, que está previsto que dure un año en total.

Según ha informado la agencia china Xinhua, un primer grupo de voluntarios permaneció en el simulador de base lunar durante 60 días. El segundo grupo, formado por 4 estudiantes de Biomedicina de la Universidad de Beihang (2 mujeres y 2 hombres), acaba de ser sustituido por aquel primer grupo después de pasar 200 días en la cabina; la última fase durará 105 días.

El experimento está diseñado para poner a prueba el Sistema Bioregenerativo de Apoyo Vital (BLSS, por sus siglas en inglés) de Yuegong-1, que simula el ambiente de una base lunar. Plantas, microorganismos y animales coexisten en un lugar donde se reciclan el oxígeno, el agua y los alimentos, lo cual produce un ambiente similar al de la Tierra.

“La segunda fase, durante la cual ocurrieron 3 apagones inesperados, puso a prueba el sistema y la situación psicológica de los voluntarios, quienes toleraron la prueba”, explica Liu Hong, diseñadora principal del Yuegong-1. Uno de esos apagones, el más prolongado, mantuvo a oscuras durante toda una noche la cabina integral, donde están los camarotes de los voluntarios, que simplemente se fueron a dormir.

El Yuegong-1 tiene una superficie total de apenas 150 metros cuadrados y consta de 2 cabinas de plantas y una cabina integral. Los voluntarios cultivan vegetales y frutas (sobre todo fresas). Además, se crían larvas del gusano de harina, comestibles y con un alto contenido en proteína y otros nutrientes. “Con excepción de la sal, los condimentos y una pequeña cantidad previamente almacenada de cerdo y pollo, todo en la cabina es regenerativo”, comenta Liu.

Durante el ensayo, los voluntarios fueron sometidos a experimento de sombra de 6 semanas, durante las cuales no recibieron luz natural. “Fue lo más difícil para mí”, reconoce la voluntaria Wang Wei, que está trabajando en una tesis doctoral sobre el efecto de la luz sobre los estados físico y mental de los seres humanos. Una vez terminado el experimento, el equipo presentará una solicitud para ubicar un minisistema BLSS a bordo de una sonda lunar o marciana con otro igual en tierra como control.

De acuerdo con el secretario general de la Administración Nacional Espacial de China, Tian Yulong, las conclusiones de las investigaciones del experimento Yuegong-1 ayudarán en las misiones lunares y en la exploración futura. Este año, China lanzará la sonda lunar Chang'e-4.