En esta sonda se llevó a más de 6.000 embriones de ratón en una cámara del tamaño de un microondas, según comunicó la agencia de noticias india Zeenews. El investigador de la Academia China de Ciencias, Duan Enkui, explicó que 600 de los embriones fueron sometidos a fotografías de alta resolución durante 4 días antes de devolverlos a la Tierra.

Estas fotografías revelaron que los embriones pasaron de tener 2 células a ser blastocitos, forma evolucionada en la que ya podrían ser implantados en un útero en la reproducción asistida. Esta transformación solo duró 3 días, según informa el diario chino China Daily. Este es un paso muy grande para en el estudio del desarrollo de la vida en microgravedad.

Duan Enkui aseguró que esto probaba el desarrollo embrionario inicial en el espacio exterior, un paso importante en los estudios de reproducción. Si en un futuro, los humanos quisieran colonizar el espacio, sería importante poder reproducirse en un entorno con distinta gravedad a la de la Tierra.

La sonda de investigación SJ-10, primera investigación china que estudia la microgravedad, también examinará los efectos de la radiación espacial en células de rata o en los genes de la mosca de la fruta, entre otro tipo de pruebas.

En 1996, la NASA envió 49 embriones de ratón en la misión STS-80, pero no se consiguió que ninguno de ellos se desarrollase. Al cabo de 10 años, China imitó las investigaciones en el laboratorio espacial SJ-8, pero tampoco resultó exitosa, razón por la que se considera a la sonda SJ-10 la única con resultados prometedores.