El experimento Sirius ha llegado a su final después de que la tripulación de 6 astronautas pasase 17 días en completo aislamiento. El experimento simulaba un viaje a la luna y pretendía analizar el comportamiento de una tripulación mixta en una nave espacial. Los 3 hombres y las 3 mujeres que formaron parte de la investigación se encuentran en Moscú, donde se ha procedido a analizar los datos recogidos durante el periodo de aislamiento.

Según apuntan los expertos, Sirius ha valido para analizar cómo las mujeres y los hombres se desenvuelven en el espacio de manera individual y cómo interactúan entre sí. Según los datos publicados, las mujeres no han tenido problema con la higiene personal, ya que poseían unos pequeños tubos de gel para el cuidado íntimo que han resultado útiles.

Los primeros datos también indican que las mujeres ha resistido la privación del sueño mejor que los hombre. El jefe de la tripulación, Mark Serov, ha señalado que todo el equipo ha funcionado muy bien y que se han ayudado los unos a los otros. El astronauta ha indicado que, desde ahora "serán amigos por toda la vida".

"No hubo problemas entre nosotros. Trabajamos durante todo el tiempo y esto nos ayudó mucho, aguantamos bien la insuficiencia de sueño, todo el mundo se mantenía en pie, nadie se lamentaba ni se negaba a trabajar", indica el jefe de la tripulación. La etapa de 17 días de aislamiento ya ha concluido y, ahora, el experimento Sirius plantea 2 fases más de cara al 2018: 4 meses de aislamiento de una tripulación mixta y otro aislamiento de 14 o 21 días.

La NASA también planea llevar a cabo un simulacro de vuelo lunar de 8 meses en 2019 y hacer otro de un año en 2020 y 2021. El interés por la tripulación mixta y su comportamiento se debe a que este tipo de equipos son cada vez más populares en la International Space Station (ISS) y todo apunta a que en el futuro habrá más grupos de hombres y mujeres en el espacio.