Guillermo Til, presidente de la Sociedad Balear de Otorrinolaringología y Patología Cervicofacial, ha especificado en el mismo documento, que “las personas con enfermedades que provocan inflamación de la mucosa nasal, como la rinitis alérgica, son las que mayor probabilidad tienen de sufrir barotrauma del oído medio”.

Esta patología, que también puede dañar los senos paranasales y los pulmones, “está causada por cualquier enfermedad que desencadene una inflamación de la mucosa nasal y, por tanto, de la trompa. Entre las más comunes destacan las infecciones como los catarros o alergias a los ácaros, el polen, etc.".

Por ello, recomienda Til, los profesionales de Otorrinolaringología deben advertir a sus pacientes “con infecciones respiratorias o episodios alérgicos mal tratados” de los riesgos que conllevan ciertas actividades que impliquen cambios bruscos de presión, especialmente los viajes en avión. Para prevenir episodios graves, es conveniente instruir a los pacientes en las técnicas de permeabilidad de la trompa.

Así, por ejemplo, “es aconsejable efectuar maniobras como son la deglución, el bostezo y la masticación durante el despegue y el aterrizaje”, explica. Durante los descensos puede ser adecuada la llamada maniobra Valsalva, que “consiste en tomar aire, tapar la nariz y la boca y soplar aumentando la presión en la faringe, que ayuda a ventilar el oído”, recuerda el experto.