Según informa la Agencia Espacial Europea (ESA), el italiano Paolo Nespoli llegó a la estación a finales de julio. Su trabajo comenzó en el módulo de laboratorio Columbus, donde está instalado el sistema Mares, que monitorea los músculos de los astronautas para comprobar su desarrollo.

Durante los vuelos espaciales, la fuerza muscular disminuye; los investigadores quieren conocer el motivo para prepararse misiones largas y para el turismo espacial. Las mediciones forman parte del experimento Sarcolab-3, que evalúa cómo afecta la ingravidez a los músculos de la pantorrilla y el tobillo, las partes de la pierna que soportan la carga del cuerpo.

De acuerdo con la directora de la Human Research Office de la ESA, Thu Jennifer Ngo-Anh, establecer los mecanismos involucrados en el deterioro muscular que se produce en el espacio ayudará a diseñar contramedidas apropiadas.

El experimento Sarcolab-3, del que forma parte Paolo Nespoli a través de Mares, es un ejemplo de cooperación internacional, ya que participan científicos de la NASA, la ESA y el Instituto de Problemas Biomédicos de Rusia.