Este incremento del interés de socios científicos y comerciales por el National Lab de la NASA se debe, en parte, a su alianza con el Casis (Center for the Advancement of Science in Space) quien desde 2011 se ha encargado de establecer líneas de colaboración con instituciones académicas, organizaciones gubernamentales, startups y grandes corporaciones. Todos estos socios hacen uso del laboratorio de microgravedad de la NASA, asegura EurekAlert.

La popularidad del National Lab de la NASA se fundamenta en el éxito de sus líneas de investigación y en las posibilidades que ofrece a otros organismos para seguir avanzando en el conocimiento del Espacio y sus condiciones. Una de las líneas de investigación más destacadas del National Lab de la NASA es la microgravedad. Este laboratorio ha favorecido el lanzamiento de empresas interesadas en este aspecto.

Otra de las principales áreas de enfoque para el National Lab de la NASA ha sido el campo de las ciencias de la vida. Esta área sigue siendo una prioridad importante para la agencia hoy en día. Sus investigaciones se han centrado en estudiar los efectos de la microgravedad en los astronautas, proporcionando una visión de la fisiología humana y cómo evoluciona o se erosiona en el Espacio.

Según explica EurekAlert, estos conocimientos se han puesto al servicio de la comunidad farmacéutica, que ahora podrá emplear el ambiente de microgravedad para desarrollar terapias dirigidas a los pacientes en la Tierra. Empresas como Merck, Eli Lilly & Company y Novartis han enviado varias cargas útiles a la estación, incluyendo investigaciones encaminadas a estudiar enfermedades como la osteoporosis, y examinar formas de mejorar los fármacos existentes, aumentando su eficacia para ayudar a los pacientes en la Tierra.

Además de las ciencias de la vida, el National Lab de la NASA colabora en investigaciones comerciales en el ámbito de las ciencias físicas y de materiales. Ejemplo de ello es la colaboración con empresas como Proctor&Gamble en un proyecto para aumentar la longevidad de los productos de uso diario; o la investigación textil ignífuga de Milliken para mejorar la ropa protectora para las personas en situaciones de peligro.