Las alteraciones a nivel molecular ayudan a que el cuerpo humano se adapte a la ausencia de gravedad, y pueda darse en todas las células, tejidos y órganos del cuerpo humano. Los resultados de este estudio que analiza los efectos de los vuelos espaciales han sido publicados en la revista Nature Scientific Reports.

El hecho de que las condiciones espaciales afecten al metabolismo es de sobra conocido. La influencia de la falta de gravedad en la termorregulación, el tono muscular, los biorritmos, el sistema respiratorio y otros aspectos fisiológicos ha sido analizada repetidas veces, pero los cambios a nivel molecular siguen siendo bastante desconocidos.  

El sistema inmunológico en ingravidez

Los procesos adaptativos de los organismos están determinados por las proteínas, razón por la que los científicos se centraron en ellas. Según informa Eurekalert, para tener una comprensión más profunda, se cuantificaron las concentraciones de 125 proteínas en el plasma sanguíneo de 18 astronautas que habían estado en la ISS (International Space Station) en misiones de larga duración.

Las muestras de sangre se extrajeron 30 días de emprender el vuelo, nada más regresar a la Tierra y después de 7 días en suelo firme. Esto permitió a los científicos que identificaran los cambios en la concentración de proteínas para ver cómo volvían después a los niveles normales anteriores a la salida espacial.

El equipo se dio cuenta de la existencia de proteínas inalteradas, de otras que habían sufrido cambios en la concentración, pero se recuperaron rápido, y de otras que se recuperaron muy despacio después de volver a la Tierra.

Evgeny Nikolaev, autor del estudio, explicó que para la investigación cogieron un conjunto de biomarcadores de enfermedades no infecciosas. Tras los resultados, se demostró que el cuerpo humano actúa en ingravidez como lo hace cuando sufre una infección, ya que no sabe cómo responder y activa todos los sistemas de defensa posibles.

Las causas que afectan al cuerpo humano en los vuelos espaciales son de gran interés científico porque son otros muy distintos a los terrestres. Todavía se desconoce, tal y como apunta el profesor a Eurekalert, si hay métodos responsables de adaptarse de una manera rápida a la ingravidez.