El NSBRI (National Space Biomedical Research Institute) ha ayudado a la NASA a avanzar en la reducción de los riesgos para la salud derivados de los viajes espaciales. Es una de las conclusiones de la auditoría realizada por la agencia espacial estadounidense de la actividad realizada en los 20 años de colaboración entre ambos organismos; el primero tiene sede en el Baylor College of Medicine de Houston.

Según ha informado la NASA, hasta 2016 el instituto recibió 484 millones de dólares. La mayoría de los fondos se usaron para ayudar a la agencia a avanzar en su tarea de mitigar los efectos de los viajes espaciales; sin embargo, “la NASA permitió indebidamente al NSBRI usar 7,8 millones de fondos de investigación en renovar y pagar el alquiler de un laboratorio en un edificio privado durante 7 años”.

En septiembre de 2016, la NASA suscribió un acuerdo de colaboración de 12 años y 245 millones de dólares con el Translational Research Institute (TRI), sucesor del NSBRI. “La NASA decidió seguir utilizando el modelo del instituto para la investigación biomédica porque cree que un instituto externo está mejor posicionado para identificar y atraer investigación y tecnología de vanguardia”.

La auditoría cuestiona este razonamiento, dada la capacidad para liderar este tipo de investigación desde la creación en 2005 del Human Research Program (HRP). “La NASA debería considerar aprovechar más las capacidades del PRH en lugar de confiar en institutos externos como el NSBRI y el TRI para identificar y gestionar investigadores externos para futuras investigaciones biomédicas”, subraya el documento, en el que se incluyen una serie de recomendaciones para mejorar los acuerdos.