La Academia Nacional de las Ciencias de Estados Unidos y el Instituto de Investigación Biomédica de la NASA (NSBRI) han analizado los riesgos de los vuelos espaciales en el organismo relacionados con el sistema inmunológico, cardiovascular, sensoriomotor, de comportamiento o del aparato reproductor. Una de las conclusiones es que las gónadas son, para ambos sexos, los órganos más sensibles a la radiación.

Consecuencias físicas de según el sexo

Aunque la dosis que se recibe de radiación depende de cada misión, afecta en mayor grado a las mujeres. El destino es un factor importante a la hora de estimar la radiación que puede recibirse. En la EEI, los astronautas se someten en 6 meses a una radiación 40 veces superior a la que recibirían en la Tierra en un año. En Marte, esta cantidad aumentaría.

 

Where my girls at? Love training, learning, and working with these women. Encourage someone every day. pic.twitter.com/GgaSwUlaT6

— Christina H Koch (@Astro_Christina) 26 de abril de 2016

El umbral máximo de tolerancia a la radiación es menor en mujeres que en hombres, de ahí que sea un factor limitante en ciertas misiones. Para solucionar este diferencia, se está trabajando en un proyecto europeo, SR2S (Proyect Space Radiation Superconductive Shield) para tratar de conseguir mayor protección.

Este proyecto consiste en un escudo conductor que genera un campo magnético superior que el de la Tierra, concretamente 3.000 veces superior según informa el Space Radiation Superconductive Shield. Con esta protección, una estación espacial recibiría menor cantidad de partículas radioactivas.

Desde el punto de vista psicológico, las mujeres son más precisas que rápidas para solucionar emergencias, a diferencia que los hombres. En cuanto a la respuesta física en el espacio, las mujeres padecen intolerancia ortostática (facilidad de desmayarse si se permanece mucho de pie), tienen más infecciones urinarias y pierden más plasma durante la misión.

A diferencia que en la Tierra, en el espacio no se ha detectado que la mujer tenga un mejor sistema inmunológico que los hombres que las defienda de infecciones. Ellos, sin embargo, tienden a presentar más problemas visuales y de audición

Conciliar en el espacio no es posible

Un 80% de los astronautas estadounidenses son varones, dato extraído tras analizar los viajes espaciales a Estación Espacial Internacional durante 13 años (1998-2013), y se distinguen diferencias educaciones entre los cosmonautas que podrían estar relacionadas en el comportamiento en el espacio a la hora de enfrentarse a la adversidad.

El nivel de licenciaturas entre los astronautas es muy similar en ambos sexos. A las mujeres les interesa más la biología, y a los hombres, la ingeniería. Las mujeres optan por sacarse el doctorado de sus estudios universitarios (50%), mientras ellos prefieren los másteres (85%). En cuanto a la edad, ellas suelen ser 2 años más jóvenes que ellos de media.

En cuanto a la situación familiar de los astronautas, hay más hombres casados que mujeres, pero solo un 38% de las ellas ha dado el paso a la maternidad, posiblemente debido a la imposibilidad de conciliar fuera de la órbita terrestre. Por otro lado, los datos indican que un 67% de los hombres sí son padres. La imagen ha sido extraída del perfil de Twitter de Christina H. Koch , astronauta de la NASA.