Existen bacterias resistentes al entorno del Espacio en el polvo cósmico, según informan los investigadores de la Intrnational Espace Station (ISS). Los científicos apunta que han encontrado esporas viables y fragmentos de ADN de microorganismos que han resistido al entorno espacial desfavorable. La ISS explica que estos restos se han localizado a más de 400 kilómetros de altitud. La investigación para determinar si existían bacterias capaces de resistir tales inclemencias comenzó en 2010.

Los científicos de las principales instituciones internacionales que han participado en la investigación han justificado la necesidad de trazar un nuevo límite superior de la biosfera de la Tierra debido a este descubrimiento. En el tiempo que ha durado el experimento, los astronautas de la ISS han recogido hasta 19 muestras de polvo cósmico de la superficie de la estación durante los paseos espaciales.

Los estudios de muestras de polvo cósmico mostraron 2 veces la presencia de bacterias de los géneros Mycobacteria y Delftia, de la familia Comamonadaceae y Burkholderiales respectivamente. Estas bacterias son representantes de géneros de microorganismos típicos terrestres y marinos. El experimento muestra que las bacterias formadoras de esporas (género Bacillus) y esporas de hongos (género Aureobasidium) tienen una prevalencia del 45% en el entorno espacial.

El uso de métodos moleculares altamente sensibles permitió encontrar fragmentos de ADN de genomas de varios microorganismos y determinar su tipo en el 70% de los casos. Los investigadores encontraron fragmentos de ADN del bacterioplancton marino heterotrófico, que vive en el mar de Barents, ADN de la bacteria extremófila Delftria, ADN de bacterias idénticas a las que se encuentran en el suelo de la isla de Madagascar, ADN de genomas de plantas y ADN de los hongos Erythrobasidium y Cystobasidium.

Como resultado, los datos experimentales sobre la composición química de polvo cósmico encontrado en la superficie de la ISS llevaron a la conclusión de que, a una altura de 400 km por encima de la superficie de la Tierra, hay bacterias con vida. Según los científicos, esto demuestra la hipótesis de la fuente troposférica de los organismos vivos. Los expertos apuntan que la investigación resulta de gran interés para el posterior estudio sistemático de propiedades fisicoquímicas del polvo espacial.