"Hasta ahora, se sabe poco de la influencia del confinamiento a largo plazo sobre los microorganismos que viven en este hábitat. Un viaje hasta Marte podría durar hasta 520 días, y si queremos garantizar que el personal no enferme debemos conocer el comportamiento de los agentes bacterianos a bordo", explica la doctora.

El estudio señala que un equipo de investigadores de Alemania, Reino Unido y Austria, dirigido por el Centro Aeroespacial Alemán (DLR), descubrió que, aparte de la tripulación como principal fuente de bacterias asociadas al ser humano dentro del transbordador, el confinamiento parecía ser el disparador más fuerte para la comunidad bacteriana, que permaneció dinámica con el tiempo.

Los microorganismos asociados con el ser humano, incluidas las especies de Bacillus y Staphylococcus, fueron los más frecuentes, lo que indica que los humanos eran la principal fuente de dispersión microbiana, según los investigadores. Por ejemplo, Staphylococcus, que se encuentra con frecuencia en la nariz, el tracto respiratorio y en la piel, probablemente se haya dispersado a través de la piel muerta desprendida del cuerpo de los miembros de la tripulación. Aunque Staphylococcus no siempre causa enfermedad, es una causa común de infecciones de la piel, especialmente en individuos con sistemas inmunes debilitados.

La investigación también habla de un proyecto llevado a cabo en Rusia, en el que 6 astronautas vivieron dentro de un modelo de nave espacial. Durante el periodo de aislamiento, los miembros de la tripulación permanecieron completamente confinados, nunca abandonaron el hábitat cerrado. Se simularon las condiciones durante una misión tripulada a Marte, siguieron una dieta estricta y un cronograma, que incluía la limpieza del hábitat y la realización de experimentos científicos. Recogieron 360 muestras microbianas de 20 ubicaciones (9 de aire, 11 de superficie) en 18 puntos temporales, utilizando filtros de aire e hisopos.

El experimento mostró que las bacterias estaban más presentes en todas las áreas individuales de la nave, lo que indicaba que, al igual que en otros ambientes interiores, la presencia microbiana está asociada a la presencia humana, así como también el tipo de actividad para la que se usa un área.