La decisión de una tripulación mixta en aislamiento no es casualidad, ya que los investigadores sospechan que ver el género influye en el comportamiento y en las relaciones entre los astronautas. “Los equipos mixtos empiezan a ser muy utilizados en la ISS y una de las tareas fundamentales del experimento Sirius es ver cómo la paridad de género afecta a las relaciones e interacciones del grupo”, indica Vadim Gushchin, jefe del laboratorio IBMP RAS.

Los expertos están interesados ??en investigar si la relación entre sexos diferentes afecta al uso del espacio y al bienestar general de la tripulación. La nave en la que tendrá lugar el experimento cuenta con cabinas individuales que deberán ser elegidas por los miembros de la tripulación. "Estamos interesados ??en ver las prioridades de los participantes a la hora de escoger habitación. Unos módulos están cerca del lugar de reunión, otros lejos, algunas están separadas y otras son contiguas", señala Gushchin.

Uno de los principales factores del experimento es investigar el grado de autonomía que puede tener una tripulación mixta. Los astronautas tendrán una conexión con la Tierra con un retraso de 5 minutos. Eso significa que será imposible pedir consejo y obtener rápidamente una respuesta a cualquier problema que surja, de modo que la tripulación tendrá que tomar decisiones independientes. Los investigadores señalan que no habrá comunicación directa con familiares ya que los correos electrónicos se enviarán al centro de comunicaciones que los rebotará a los familiares.

Las redes sociales no se pueden utilizar a bordo debido a la falta de Internet. Los expertos realizarán videovigilancia de los miembros de la tripulación. "3 mujeres participan en el experimento y esperamos que sea más interesante para ellas que para los hombres, pero esta es solo una hipótesis", dice Guschin.