Así, con el objetivo de mejorar el rendimiento durante las expediciones, los astronautas Paolo Nespoli y Randy Bresnik están documentando sus dolores de cabeza mientras Jack Fischer y Peggy Whitson trabajan en la disminución de la pérdida ósea en el espacio.

“La falta de gravedad causa síntomas de debilitamiento óseo parecidos a los de la osteoporosis”, explica la NASA sobre una dolencia que se agudiza al volver a la Tierra y experimentar la gravedad por primera vez en meses. Para paliar esta debilidad, los astronautas están ensayando un nuevo fármaco en ratones.

Por su parte, el astronauta Sergey Ryazanskiy, que acaba de unirse al equipo de Nespoli y Bresnik está actualmente “familiarizándose con su nuevo hogar y con el equipo de emergencia de la estación, así como tomando nota de las localizaciones del engranaje de la seguridad y de las trayectorias de escape”, informan.