Con sus estudios, este investigador intenta concienciar a la población de la importancia de mantener un corazón sano. Para conseguirlo, dice, no hay que correr maratones o escalar montañas; es suficiente mantener un estilo de vida saludable. Aunque esta investigación está enfocada a los astronautas en vuelo espacial, sus conclusiones podrían extrapolarse a todos los ciudadanos.

Studies on the @Space_Station take cardiovascular health to heart. Find out more: https://t.co/8R9qrYnuUe pic.twitter.com/Jw0SeUE4XO

— NASA (@NASA) 8 de mayo de 2016

Una de las investigaciones, Cardio Ox, intenta explicar cómo afecta el vuelo espacial a la fisiología cardiovascular de los miembros de la tripulación de la Estación Espacial Internacional. Este programa ayuda a los científicos a determinar si los marcadores específicos de aumento de estrés fisiológico, la estructura y la función vascular están comprometidos con los vuelos.

El estrés oxidativo, una preocupación en Medicina Espacial

Los antioxidantes neutralizan las moléculas con oxígeno (oxidantes), también llamados radicales libres que se producen de forma natural en el cuerpo por el metabolismo. Los radicales libres tienen uno o más electrones no apareados, lo que los hace altamente reactivo con otras moléculas.

Para equilibrar sus propios electrones, "roban" electrones de otras moléculas, y por lo tanto puede dañar el ADN y las membranas de sus células, cambiando su capacidad para funcionar. Este desequilibrio oxidativo afecta a los astronautas, por lo que se les realizan análisis de sangre y orina con frecuencia para estudiar la inflamación y el estrés oxidativo.

El estrés oxidativo puede producirse por el incremento de los radicales libres o por la reducción de los antioxidantes. Este se ha asociado a enfermedades cardiovasculares como la aterosclerosis, la insuficiencia cardiaca y otras enfermedades neurodegenerativas e inflamatorias.

La estructura y función arterial puede verse alterada por el estrés oxidativo, que también afecta a la vasodilatación. Por eso, los científicos del Laboratorio Cardiovascular y Visión de la NASA están estudiando la salud vascular en el laboratorio y durante el tiempo que duren las misiones espaciales.

Expertos en ultrasonido utilizan el control remoto para que los miembros de la tripulación se comprueben sus propias arterias braquial y carótida durante los vuelos espaciales. De esta manera, y con un constate contacto entre la Tierra y el laboratorio espacial, se detectarían los problemas vasculares que pudieran afectar a la salud de los astronautas.