Este nuevo dispositivo completa un sistema de sensor de respiración que monitorizará, en tiempo real, el ambiente de la cabina y los datos fisiológicos del piloto para ayudar a determinar la causa de la hipoxia en pilotos y de otros episodios que ponen en peligro la seguridad y el rendimiento del piloto.

El director de Productos de Sistemas Ambientales en Cobham, Rob Schaeffer, ha explicado que “comprender la causa por la que se produce la hipoxia en pilotos es esencial diseñar un sistema capaz de predecir y prevenir la aparición de síntomas similares”.

Gracias al sistema de sensores desarrollado por Cobham, podrá desarrollarse una biblioteca de información que registrará cómo está funcionando el sistema de oxígeno de la aeronave, cuáles son las condiciones ambientales de la cabina y si el piloto está recibiendo el oxígeno adecuadamente, destaca la compañía.

Los datos de inhalación mostrarán, por ejemplo, si no se suministra suficiente oxígeno al piloto o si hay una pérdida en la presión de la cabina. El sensor de exhalación detectará si el piloto está respirando normalmente o quizás hiperventilando, lo que puede provocar síntomas de hipocapnia o demasiado oxígeno.

En definitiva, estos sensores permitirán detectar síntomas para evitar la hipoxia en pilotos, así como otras complicaciones respiratorias. La información recogida por los sensores se analizará después del vuelo y se correlacionarán con los síntomas reportados durante la misión, explica Cobham. En una fase posterior, la empresa tiene previsto desarrollar un sistema de alerta que advierta al piloto para que tome medidas correctivas.