El proyecto de los 2 investigadores se denomina Sarcolab y podría conllevar beneficios también en la Tierra, ya que, si la terapia ofrece resultados positivos, podría ser aplicada a personas con problemas musculares en las piernas e incluso ser utilizada como parte del tratamiento de una persona en rehabilitación muscular.

Los científicos llevan a cabo también un registro sobre la degeneración del músculo en la tripulación de su misión, la Expedition 50 crew, para ver cómo se comportan los tejidos durante una misión larga en el espacio. Paralelamente a la investigación, el comandante estadounidense Shane Kimbrough y el astronauta de la NASA Peggy Whitson han desarrollado junto al médico ruso Oleg Novitskiy un programa para atender emergencias en el espacio.

El protocolo de emergencia contempla la atención a astronautas con problemas de movilidad. Este mismo equipo son los diseñadores de un hardware médico utilizado en la Estación Espacial Internacional, además de haber estandarizado el método CPR para las tripulaciones futuras. Además de esto, en un plano más científico, los 2 astronautas desarrollan un programa de combustión electroestática.

El objetivo de dicha iniciativa es diseñar un dispositivo que aumente la temperatura en los fluidos que se llevan al espacio, para poder así manipular y observar el comportamiento de los gases y líquidos en la nave. Los investigadores ya han trabajado también en otros experimentos de este tipo, como el proyecto Packed Bed Reactor, que estudió el movimiento de líquidos como agua o carburante, por los sistemas de la nave.