Un traje espacial que permita la supervivencia de los astronautas ante una descompresión en la nave centra una de las últimas investigaciones de la NASA. Según informa la propia agencia, un equipo de ingenieros trabaja en el desarrollo de un nuevo traje espacial con un sistema de eliminación de excrementos y orina a largo plazo. Estos nuevos trajes, en fase de diseño, han sido bautizados como OCSSS (Orion Crew Survival Systems).

Los trajes espaciales serán usados por la tripulación de la próxima nave de próxima generación de la NASA, la Orion. La agencia explica que, si bien el vehículo no es lo tan grande como para soportar un viaje de 9 meses a Marte, la Orion podrá llevar a los seres humanos alrededor de la luna y regresar. Al igual que el transbordador espacial anterior, la Orion estará equipada con un retrete, pero la NASA tiene planes de contingencia en caso de emergencias, incluida la posibilidad de que la cápsula se despresurice y los astronautas tengan que permanecer en sus trajes para sobrevivir.

De hecho, la agencia quiere que la tripulación pueda sobrevivir en sus trajes espaciales hasta 6 días, lo que significa que los astronautas tendrían que ser capaces de comer, orinar y defecar sin quitárselos. "Puede que no lo parezca, pero 6 días es un tiempo realmente largo para estar en un traje espacial", indica Kirstyn Johnson, ingeniera de la NASA que lidera el diseño de los sistemas internos para el lanzamiento y el traje de aterrizaje de la Orion.

Un problema añadido con las mujeres

La NASA explica que existe un problema a la hora de diseñar un traje espacial en el que las mujeres puedan orinar, ya que no existen referencias de prototipos anteriores. En las misiones del Apolo en los años 80 se comenzaron a investigar trajes donde los astronautas pudieran solventar sus necesidades fisiológicas. Sin embargo, en aquella época las tripulaciones no contaban con mujeres, por lo que nunca se estudió un traje espacial para ellas.

En 1981, los ingenieros de la NASA presentaron una patente para un dispositivo de recolección de orina para mujeres que incluía un inserto vaginal para mantener la orina, pero nunca se utilizó en trajes espaciales operativos. "Para las mujeres es un poco más difícil debido a la geometría del cuerpo el vello púbico", indica Johnson. El vello púbico representa un desafío porque el líquido tiende a deslizarse sobre él en microgravedad.

Johnson subraya que la principal preocupación es la persistencia de líquido en esa área ya que provoca afecciones cutáneas. Además, el sistema también debe asegurarse en la zona (el catéter de preservativo es esencialmente su propio mecanismo de fijación) porque el vello púbico también puede dificultar el uso de un mecanismo de fijación adhesivo.