Para averiguarlo, los investigadores de la NASA y de la Universidad de Texas han desarrollado un modelo microfisiológico de órganos humanos (microphysiological human organ culture model, MHOC por sus siglas en inglés) financiado por el National Institute of Health. A través de dicho modelo, evaluarán si los pulmones tienen la misma capacidad de regeneración celular en la Tierra que en un estado de microgravedad pues, según observaron, cada respiración produce un daño mínimo en los pulmones, los cuales se reparan y sanan de manera constante en circunstancias normales.

“Necesitamos entender cómo se regeneran los pulmones en los vuelos espaciales a largo plazo. Si no se regeneran correctamente, podríamos buscar un tratamiento terapéutico de micropartículas que respiráramos a través de un inhalador con el objetivo de que se limitaran los daños y las células estuvieran preparadas para hacer lo que necesitaran hacer para dicha regeneración”, señala Joan Nichols, investigadora principal del estudio.

Mejorar los trasplantes pulmonares

La segunda parte de la investigación está centrada en estudiar cómo la microgravedad podría ayudar a proporcionar un entorno más propicio para el cultivo de células madre de tejido pulmonar para el posterior trasplante pulmonar en la Tierra. En la Tierra, las células madre se unen entre sí, se dividen y maduran casi inmediatamente después. Sin embargo, en el Espacio, las células madres permanecen inmaduras durante más tiempo en un fenómeno que Nichols denomina como staying stemmy.

“Me resulta difícil cultivar suficientes células y expandirlas porque, en la Tierra, comienzan a madurar de inmediato. Si lograra que crecieran más despacio en el Espacio, podría tomar una muestra, aislar esas células con las que trabajo, hacer que crecieran en grandes cantidades y crear un pulmón para reemplazarlo, ya sea utilizando un andamio completo de pulmón natural o desarrollando una técnica de bioimpresión para conseguir que se ajuste perfectamente”, explica Nichols.

Cultivar las células madre en microgravedad y traerlas de vuelta a la Tierra para que maduraran en un andamio pulmonar natural podría facilitar y hacer más accesible el trasplante de pulmón para aquellos pacientes que lo necesitaran. Las muestras de los tejidos con los que se experimentaron en la nave espacial SpaceX Dragon están siendo analizadas. El Center for the Advancement of Science In Space (CASIS) ha difundido la investigación a través del siguiente video:

https://www.youtube.com/watch?time_continue=25&v=wiWJbUl47O8