La osteoporosis y el desarrollo de nuevos tratamientos centra una de las últimas investigaciones de la Agenzia Spaziale Italina (ASI). La agencia coordina una investigación en la International Space Station (ISS) para averiguar cómo afecta esta patología a los astronautas. “El espacio, debido a la reducción de las condiciones de gravedad, produce osteoporosis en personas normalmente jóvenes que gozan de buena salud. Por esta razón, la microgravedad nos permite estudiar la osteoporosis y la atrofia muscular en sujetos sanos y jóvenes”, explica la agencia italiana.

La organización pretende separar la etiología de la enfermedad del resto patologías del envejecimiento. “Creemos que si averiguamos cómo reacciona un cuerpo joven ante la osteoporosis podrían aparecer nuevos tratamientos para utilizar con pacientes en la Tierra”, subrayan los expertos. El objetivo de este programa es abordar problemas no resueltos relacionados con la osteoporosis y comprender los mecanismos con los que la gravedad controla la función ósea y muscular.

La microgravedad es un instrumento único que permite a los investigadores discriminar entre los efectos producidos por las fuerzas mecánicas y los debidos a la edad o a la genética, según los científicos italianos. Este proyecto prevé, más allá de la experimentación en diversas plataformas espaciales, el desarrollo de campañas de simulación de reposo temporal a corto plazo, como ya se ha llevado a cabo en la NASA.

La osteoporosis es una patología relacionada con el envejecimiento y con enfermedades degenerativas. Alrededor de 75 millones de personas se ven afectadas en Europa, Japón y los EE. UU. Según los investigadores, solo en Italia, el costo directo para el tratamiento de las fracturas es de 860 millones de euros y hasta 2.000 millones de euros si se agregan costos relacionados. En este proyecto, la ASI cuenta con la colaboración de investigadores de la Universidad de Bari, en Italia.