El primer perfil implica una desnitrogenización de 30 minutos a nivel del suelo, y en él se asciende hasta 35.000 pies de altura. El médico debe comprobar los senos paranasales y los oídos a 1,5 kilómetros; el piloto se expone a una hipoxia a 7,62 kilómetros y a bajar al nivel del suelo a una velocidad de 1,2 kilómetros por minuto.

Mientras dure la exposición a hipoxia, el personal tiene que quitarse la mascarilla y hacer el test de demostración de la hipoxia. Esta prueba consiste en una serie de preguntas y respuestas que valoran la psicomotricidad, la memoria tanto a corto como largo plazo o la atención inmediata, así como otra sintomatología que surge a lo largo de la prueba.

El segundo perfil se da cuando se produce una descompresión mediante la cual cambia la presión barométrica entre 22,4-6,7 kilómetros sin oxígeno añadido durante 2 y 3 segundos. Además, el descenso se realiza con oxígeno al 100% y una velocidad media de entre 1,8-2,4 kilómetros.

Por último, el tercer perfil, está dirigido a los paracaidistas que van a realizar lanzamientos de alta cota con la intención de apertura manual antes del mismo. El ascenso se lleva a cabo a más de 10 kilómetros no sin antes haber hecho una desnitrogenización de 30 minutos, una prueba de hipoxia y una prueba de tiempo útil de conciencia parecida a una caída libre del salto real.