Los agentes del sector aeronáutico, entre los que se incluye a la Asociación Europea de Pilotos (ECA), siguen esforzándose para este hecho, según muchos “raro y excepcional para haber podido ser detectado y prevenido de forma efectiva” no vuelva a repetirse.

Hace 2 años, la ECA pidió a las autoridades nacionales y judiciales que recogieran todos los datos disponibles para su posterior análisis. El objetivo era realizar una investigación independiente, objetiva e imparcial que terminó en marzo de 2016.

Expertos en seguridad de la asociación participaron en un Grupo de Trabajo sobre Germanwings que inició la Agencia Europea de Seguridad Aérea (EASA) al poco tiempo de producirse el siniestro. Las recomendaciones aquí propuestas fueron seguidas de proposiciones de ley centradas en aptitudes médicas y mentales de los pilotos, programas de apoyo entre compañeros (Pilot Peer Support Programmes) y test de drogas y alcohol.

La ECA aportó consejos y experiencia, e intentó buscar soluciones que actualizaran aquellos temas definidos por la EASA y por la Comisión de Investigación de Accidentes Francesa. La recomendación más importante fue que las compañías aéreas debían implementar programas de apoyo a compañeros entre sus empleados.

Este tipo de programas facilitaba que los pilotos buscaran ayuda en casos de problemas personales, mentales o de aptitud física para sobrellevar los problemas de la mejor manera posible. Ahora, y después de ver que estos programas han funcionado en muchas compañías aéreas, EASA ha solicitado que se implementen en Europa obligatoriamente.