Según palabras de Ade, “es una disminución dramática”. Cuando la función cardiovascular disminuye, la capacidad del ejercicio aeróbico también lo hace, y esto imposibilita realizar actividades físicas exigentes. Estudios anteriores ya sugerían que esto se debe a los cambios en la función del corazón, pero este da un paso más al explicar que los cambios en la función del corazón también se deben al nivel de la microcirculación dentro de los capilares.

Esta investigación, financiada por la NASA y publicada en Journal of Applied Physiology, proporciona información válida para los futuros vuelos espaciales de larga duración, además de intentar mejorar la salud del astronauta. También se espera que sirva de ayuda a pacientes clínicos con insuficiencia cardiaca en la Tierra, según explicó Ade. Para el estudio, se seleccionaron 9 astronautas hombres y mujeres a los que se les midió la actividad física, mientras permanecían 6 meses en la ISS.

En el Espacio, las tareas más sencillas (abrir la puerta de una cápsula o ayudar a un compañero a levantarse) requieren tareas físicas exigentes. El estudio señala también la importancia de asegurarse de que la gravedad no impide realizar tareas de salvamento, como un aterrizaje de emergencia o actividades extravehiculares en Marte.

Los astronautas seleccionados hicieron una prueba de ejercicio en bicis estáticas durante varios meses antes de ir a la ISS. Los científicos les realizaron pruebas para medir la capacidad de ejercicio, como el consumo de oxígeno, el gasto cardiaco, la concentración de hemoglobina o la saturación arterial. Un par de días después de regresar a Tierra, los cosmonautas se sometieron a la misma batería de pruebas para determinar los cambios en la capacidad de ejercicio aeróbico.

Al comparar ambos resultados, los investigadores observaron una disminución del 30 al 50% en el consumo máximo de oxígeno. Este consumo es la tasa máxima de oxígeno que se consume durante el ejercicio y muestra la salud cardiorrespiratoria de una persona. Los investigadores atribuyen el descenso a la manera en la que la microgravedad cambia la interacción entre los capilares de los vasos sanguíneos y los glóbulos rojos, pero necesitan investigar más para hacer conclusiones.