La espina dorsal de los astronautas puede crecer durante una misión espacial, según explica el cirujano ruso Vladímir Joróshev. El experto indica que, en la situación de imponderabilidad que provoca el Espacio, la presión que experimenta la espina dorsal disminuye, por lo que el tejido cartilaginoso se desencoge y aumenta el largo del cuerpo.

"El tejido cartilaginoso, que junto con los discos intervertebrales compone la espina dorsal, es muy elástico y muy expuesto a cambios, a diferencia del tejido óseo de los discos que, de hecho, no cambia en las condiciones de ingravidez", señala el médico. Las declaraciones del experto han tenido lugar debido al caso del astronauta japonés Norishige Kanai.

El astronauta creyó, por un error en su primer examen médico en la ISS, que había crecido 9 centímetros, cuando su altura solo había aumentado en 2. Kanai escribió en Twitter que después de 3 semanas de trabajo en la International Space Station (ISS) su estatura había aumentado de manera extraordinaria.

El astronauta escribió en la misma red social que su comandante en la estación, Anton Shkaplerov, le dijo que esta cifra era demasiado elevada, por lo que decidió volver a medirse y comprobó que en realidad solo había crecido 2 centímetros. "No me duelen la cadera ni la espalda, por lo que creo que no he crecido 9 centímetros. Mi capitán lo sabía porque es veterano en esto", escribió el japonés.

Finalmente, Norishige Kanai se disculpó en Twitter el error: "Siento mucho haber creado esta noticia falsa". Al creer que había crecido 9 centímetros, el astronauta estaba preocupado por no caber en la Soyuz, la nave de origen ruso con la que está planeado que vuelva a la Tierra.