Durante esta expedición, Fyodor Yurchikhin y Oleg Novitskiy, ingenieros de vuelo, probaron un traje espacial que invertía el flujo ascendente de fluidos en el cuerpo del astronauta. El estudio de cómo cambia el fluido fuera de órbita ha sido llevado a cabo por la NASA y un equipo de cosmonautas rusos que también está analizando los cambios físicos de las tripulaciones.

Tanto Yurchikhin, como Novitskiy y Thomas Pesquet probaron este traje de presión espacial en la parte inferior del cuerpo que controlaba los fluidos. El traje es capaz de compensar los efectos de la microgravedad y aliviar la presión de la cabeza y el dolor ocular. En todo momento, los cosmonautas estuvieron apoyados por un equipo médico.

Por su parte, Jack Fischer, otro de los astronautas, llevó a cabo la implementación de Cubesats en la esclusa de aire del módulo del laboratorio japonés Kibo para estudiar en profundidad los diferentes fenómenos terrestres espaciales. Este proyecto consistió en lanzar 6 diminutos satélites (del tamaño de una caja de zapatos) desde el mencionado módulo japonés para observar la atmósfera superior y la radiación interestelar.