Desde que Scott Kelly regresara del espacio después de algo más de un año en órbita, muchos son los que se ha preguntado por las investigaciones espaciales relacionadas con la Medicina. Tanto Scott como su hermano han sido y serán sometidos a numerosos estudios a largo plazo para conocer a fondo los efectos de la ingravidez en el cuerpo humano.

En el video Beneficios para la humanidad la ISS explica cómo ciertos cristales, necesarios para comprender la función de las proteínas, se desarrollan más despacio en microgravedad, dando tiempo a que las moléculas se alineen encima de ellos. Entender la DMD supone estudiar y conocer la estructura de las proteínas relacionadas por cristalización.

Esto implica hacer millones de copias en filas de 3 dimensiones de las proteínas. Si el cristal se desarrolla en la Tierra, la gravedad afecta la manera en la que las proteínas se alinean en su superficie. Si, por el contrario, los cristales se desarrollan en el espacio, la ingravidez permite que el crecimiento sea más lento y los cristales sean mejores.

La Agencia de Exploración Aeroespacial de Japón lleva años trabajando en el crecimiento de cristales asociados con la DMD. Gracias a esto, se ha podido crear un fármaco que se adapta a la localización de la proteína asociada en esta enfermedad. Este medicamento podría retrasar el avance de la enfermedad hasta la mitad.

La ISS es un laboratorio en el espacio en el que se investiga sobre Medicina, Biología y Biotecnología, entre otras disciplinas, con la ventaja de la ingravidez. Esta ausencia de gravedad facilita estudiar sistemas biológicos en condiciones más perfectas que en la Tierra se ven mermadas por aspectos como la sedimentación o la presión hidrostática, por ejemplo.