La bióloga molecular Kate Rubins, astronauta de la NASA y antes investigadora de genómica viral del Whitehead Institute for Biomedical Research de Cambridge, se unirá a la Estación Espacial Internacional (ISS) el 24 de junio para formar parte de nuevos experimentos. Después de 7 años de preparación, Rubins despegará de la nave espacial Soyou desde Kazajstán.

Biologist turned astronaut Kate Rubins is set to blast off from Kazakhstan on June 24: https://t.co/vQHmEMmIQT pic.twitter.com/Wf0EQhELWm

— Science News (@ScienceNews) 31 de mayo de 2016

Una vez en la ISS, la cosmonauta participará en pruebas para determinar cómo se comportan las células del corazón en ausencia de gravedad, y probará un secuenciador de ADN manual que lee la información almacenada en el ADN y puede ser de gran utilidad para futuras misiones que busquen forma de vida en Marte.

Esta astronauta y bióloga será a la vez científica y sujeto de estudio, ya que se observará las células óseas en un laboratorio y comparará lo que sucede en un ambiente sin gravedad simulada. Ya que los astronautas pierden masa ósea más rápido en el espacio que en la Tierra, se le harán TC antes y después de la misión para documentar los cambios en su cadera.

Durante 5 meses, Kate Rubins se convertirá en los ojos y oídos de la NASA y formará parte de cerca de 100 experimentos relacionados, en parte, con la Medicina Espacial. Este viaje supone para ella la culminación de 30 años esperando formar parte de un proyecto parecido en el que ha colaborado con astrofísicos o biólogos celulares.

Rubins habla suficientemente bien el ruso como para comunicarse con el resto de la tripulación, sabe volar un avión T-38 y conoce el funcionamiento del brazo robótico de la ISS, por lo cual considera que está preparada para la misión. El sueño de su vida, dice, era ser astronauta, pero pronto en la adolescencia decidió ponerse metas para un futuro “más realista”.

Entre los objetivos que más le inquietan a Rubins está examinar cómo se comportan los líquidos a escala molecular en condiciones de microgravedad. Para ella, la compresión de los fluidos en tubos de ensayo en el espacio podría ayudar en ciertas aplicaciones, entre ellas la exploración a Marte.