La Medicina Aeroespacial debería desarrollarse por delante de otras disciplinas espaciales para que el ser humano esté lo suficientemente preparado como para soportar vuelos de largo recorrido. Así de tajante fue Vyacheslav Rogozhnikov, jefe adjunto de la Agencia Federal de Medicina y Biología (FMBA), en unas declaraciones que recoge la agencia de noticias rusa TASS.

"Los médicos deberían estar priorizados ante los ingenieros en sus estudios. Los ingenieros pueden crear una nave espacial capaz de llegar a Marte, pero el hombre no sería capaz de transferir ese vuelo si no encuentra formas de protegerse contra los factores cósmicos adversos", explicó Rogozhniko.

Rogozhnikov señaló que, durante los últimos años, los requisitos de salud que se les exige a los astronautas son cada vez más precisos, ya sea para formar parte de equipos de vuelo como para realizar experimentos en la ISS (International Space Station). También matizó que las selecciones eran bastante estrictas y era indispensable estar acostumbrado a las fuerzas gravitatorias y a las velocidades de reacción.

El adjunto de la FMBA explicó que un astronauta pasa 8 años de entrenamiento antes de un vuelo espacial que no todo el mundo es capaz de soportar. Este entrenamiento, supervisado por personal médico, no garantiza que un astronauta pasa a la fase de vuelo. Además, señaló como causa habitual de abandono el estrés, los traumas o la enfermedad crónica.

La nave espacial tripulada Soyuz MS-09 despegó el pasado 6 de junio a las 14:12 hora de Moscú desde la plataforma de lanzamiento del cosmódromo de Baikonur. Entre los tripulantes se encuentra los astronautas Serena Auñón, Sergei Prokopiev y Alexander Gers, representante de la European Space Agency (ESA). Está previsto que se lleven a cabo experimentos que incluyen el estudio de procesos físicos y químicos, de biología espacial, biotecnología y exploración, entre otros.