Este estudio se centró en el comportamiento de los fibroblastos, principales actores en la reparación de tejidos, modelados mediante un sistema rotativo de cultivo celular (RCC) en condiciones de ingravidez.

Los resultados revelaron que después de exponer las células a condiciones de microgravedad, se produjo un reordenamiento profundo de microtúbulos, y los haces de α-SMA fueron sustituidos por una red de filamentos desorganizados y defectuosos.

La exposición a la microgravedad ocasionó un descenso de α-SMA y de expresiones de E-CAD. Además, la expresión de la proteína proangiogénica VEGF se redujo, mientras que la señal inflamatoria COX-2 aumentó.

La capacidad de los fibroblastos para adherirse, migrar y responder a los cebos químicos (PRP), estrechamente relacionados con la integridad de la membrana y los cruces del citoesqueleto, se vio afectada de manera significativa. No obstante, el PRP fue capaz de restaurar parcialmente la migración de fibroblastos.

El citoesqueleto celular se estudió por microscopía de inmunofluorescencia, la capacidad de migrar se evaluó por microquimiotaxis y la expresión de marcadores de activación de los fibroblastos, al igual que la angiogénesis y la inflamación se evaluaron mediante Western blot.