El pasado 21 de agosto, la ingeniera de vuelo Serena Auñón-Chancellor publicó un vídeo en el que explicaba cómo la NASA buscaba nuevos tratamientos contra el cáncer en el Espacio. La astronauta, que permanece en el módulo del laboratorio Destiny de la ISS (International Space Station), está analizando células endoteliales, muy importantes en el sistema de suministro de sangre del cuerpo humano.

Los científicos quieren averiguar si las células cultivadas en el Espacio podrían mejorar los medicamentos que acaban con el suministro de sangre que llega a los tumores cancerígenos de cualquier parte del cuerpo. Este proyecto forma parte del ensayo Angiex Cancer Therapy y tiene como objetivo presentar una nueva opción de tratamiento contra el cáncer.

https://youtu.be/AyfMCNfcWSc

Auñón-Chancellor llegó a la ISS a principios de verano como tripulante de Expedición 56. Allí estará los próximos meses para realizar sus experimentos en constante comunicación con la Tierra, donde la apoya otro equipo de científicos. Este estudio podría facilitar medicamentos más seguros que no necesiten experimentación con animales y sean más seguros y eficaces que los existentes hasta ahora.

Según la explicación de la NASA, las células actúan de distintos modos en un entorno de microgravedad. En esta situación, las células endoteliales alojadas en placas de cultivo (in vitro) funcionan como si permanecieran en vasos sanguíneos en el interior de un organismo vivo en la Tierra (in vivo). Como estas células trabajan en órbita de un modo más parecido al que lo harían dentro de un cuerpo, los científicos han podido analizar con mayor precisión la respuesta de las células a la quimioterapia.

La astronauta dice en su vídeo que los contenedores endoteliales planos se sienten "todos agradables, cálidos y cómodos" porque la temperatura corporal se mantiene en el laboratorio de la ISS. Ella misma reconoció que durante 2 meses las han estado alimentando “como unos tripulantes más de la ISS”.